Se percibe en las altas esferas de los gobiernos mucho miedo. Miedo a que cambien las cosas, miedo a perder unos privilegios que nadie mas posee. Es por ello que hablan de la nueva normalidad, cuando estamos en medio de la mayor disrupción social que se haya presenciado en los últimos 100 años.
La pandemia del coronavirus no hizo sino acelerar algo que ya estaba ocurriendo, La progresión tecnológica está avanzando de forma exponencial. Al principio el cambio era lento y difícil de percibir, pero ahora andamos llegando un punto donde ya se empieza a ver que este cambio no es un sencillo cambio de una tecnología por otra, sino es un cambio social en toda regla.
La deslocalización del trabajo o teletrabajo va a cambiar nuestra forma de vivir, y yo personalmente pienso que para bien. Será positivo para las empresas y para las personas por igual. Pero para quien va a ser un desastre es para aquellos que viven del arte de intermediar sin aportar nada de valor (monopolios impuestos por medio de prohibiciones apoyadas por gobiernos).
Resultado de este nuevo estado de cosas, las personas serán mas libres de injerencias no deseadas, dispondrán de mas tiempo libre y posiblemente algunos se vayan a vivir lejos de las ciudades pues ahora el sitio donde se esta viviendo será menos importante para la vida laboral.
Ánimo, esto promete !

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