viernes, 30 de abril de 2021

¿Cómo destruir un lindo país?

¿Qué le pasa a nuestros veinteañeros? 

Lo quieren todo, pero parece que no están dispuestos a dar nada a cambio. Quieren vivir en democracia, pero ir a votar les parece un esfuerzo inútil. Por supuesto todas las generalizaciones siempre son injustas, pues esto no aplica a todos (pero si a muchos). Quejarse si que lo hacen, pero implicarse parece que no mola.

Hoy estuve hablando con algunos de mis alumnos de finanzas en una universidad pública (uno chicos excelentes tanto académicamente, como humanamente) y les pregunté si pensaban ir a votar en las próximas elecciones de Madrid. La respuesta fue unánime, pues NO.

Me quedé muy extrañado, pues a su edad yo estaba muy ilusionado con poder votar. Pero lo mas deprimente fue el oir como me dijeron que votar no servia para nada, pues esta democracia no tiene remedio y lo mas probable es que eventualmente tendrían que emigrar del país, para no tener que vivir en una mala copia de Venezuela.

Nuestros veinteañeros se han rendido, antes de empezar su vida adulta. 
¡Houston tenemos un problema!

Las generaciones anteriores tenemos el reto de influir en los veinteañeros. Predicando con el ejemplo y desechando el moderno lenguaje ambiguo que los confunde y aturde.