Consumir es muy agradable, en esto se parecen la comida con la economía. Durante un tiempo es maravilloso, comilonas, dulces, licores, etc. Pero pasado algún tiempo nos damos cuenta que nos ponemos gordos, torpes, nos enfermamos mas de lo normal. Y cuando llegamos a una cierta edad comprendemos (algunos) que no podemos seguir así. Pues lo mismo pasa con la economía, llega un momento que entendemos que debemos ser mas frugales en nuestros gastos y empezar a invertir en nuestro futuro.
Esto es lo normal en la mayoría de las personas con tres dedos de frente. Pero sin embargo parece que con las cuentas públicas esto no se aplica. Definitivamente el poder y la influencia de un político va en relación con la cantidad de dinero que este controla (sin importar mucho la utilidad final de esos dineros).
Una gran parte de nuestra clase media piensa que esto no les afecta a ellos, ya que ingenuamente piensan que este dinero lo ponen "los ricos". Sin embargo esto no es así, el dinero público es proporcionado mayoritariamente por la clase media (en España hay muy pocos ricos).
Ahora estamos hablando que Europa nos va a dar una especie de Plan Marshall, y que todos nuestros problemas se resolverán. Sin embargo, si no cambiamos la adicción de nuestros gobiernos por el gasto al consumo, en vez de la inversión frugal en aquellos proyectos que aumenten la productividad de los españoles, entonces ni con mil planes Marshall conseguiremos salir de la situación en la que nos hemos metido nosotros solos (el covit19 solo acrecentó nuestro problema).

