jueves, 30 de julio de 2020

Glotones vs. Frugales en la Economía

Consumir es muy agradable, en esto se parecen la comida con la economía. Durante un tiempo es maravilloso, comilonas, dulces, licores, etc. Pero pasado algún tiempo nos damos cuenta que nos ponemos gordos, torpes, nos enfermamos mas de lo normal. Y cuando llegamos a una cierta edad comprendemos (algunos) que no podemos seguir así. Pues lo mismo pasa con la economía, llega un momento que entendemos que debemos ser mas frugales en nuestros gastos y empezar a invertir en nuestro futuro.

Esto es lo normal en la mayoría de las personas con tres dedos de frente. Pero sin embargo parece que con las cuentas públicas esto no se aplica. Definitivamente el poder y la influencia de un político va en relación con la cantidad de dinero que este controla (sin importar mucho la utilidad final de esos dineros).

Una gran parte de nuestra clase media piensa que esto no les afecta a ellos, ya que ingenuamente piensan que este dinero lo ponen "los ricos". Sin embargo esto no es así, el dinero público es proporcionado mayoritariamente por la clase media (en España hay muy pocos ricos).

Ahora estamos hablando que Europa nos va a dar una especie de Plan Marshall, y que todos nuestros problemas se resolverán. Sin embargo, si no cambiamos la adicción de nuestros gobiernos por el gasto al consumo, en vez de la inversión frugal en aquellos proyectos que aumenten la productividad de los españoles, entonces ni con mil planes Marshall conseguiremos salir de la situación en la que nos hemos metido nosotros solos (el covit19 solo acrecentó nuestro problema).   




















jueves, 16 de julio de 2020

Los valores humanos... como base de la ECONOMÍA y las FINANZAS.

Los VALORES HUMANOS (como fundamento de la ECONOMÍA y las FINANZAS), sientan las bases de la relación fructífera entre las personas. El respeto mutuo da lugar a negocios realistas, sólidos y duraderos. Nadie quiere embarcarse en un negocio si sospecha que va a salir trasquilado (económicamente).

Sin embargo estamos en la segunda década del siglo 21 y sorprende el ver como persisten Dogmas Económicos de los siglos 18 y 19, que tienen muy poco de conocimiento científico y mucho de ingenuidad, cuando no de ignorancia de lo que actualmente sabemos sobre los fenómenos económicos.

Esta visión simplista y desfasada de la economía, nos muestra un escenario de buenos y malos, donde la acción económica solo se centraría en castigar a los malos para restituir a los buenos.

El gran triunfo de estos Dogmas Económicos "para niños pequeños", es que muestran un escenario económico hipersimplificado, que permite a personas de baja formación visualizarlo perfectamente.

La eterna lucha "del bien contra el mal". Curiosamente los seguidores de ese Dogma Económico siempre resultan ser los buenos (que solo buscan que se restituya la justicia).




Esta Economía Dogmática está llena de contradicciones, ya que subir los precios en general es malo, a no ser que se trate de los sueldos de los seguidores del dogma económico, en cuyo caso subir el sueldo (un precio) pasa a ser bueno. Sin embargo en un intento de conseguir que suban los sueldos, los seguidores del Dogma Económico proponen todo tipo de limitaciones, restricciones y prohibiciones a las empresas, con lo cual la productividad de esas empresas baja, y esto hace mas difícil que suban los sueldos.

Cuando llegamos al asunto de las FINANZAS, los seguidores de los Dogmas Económicos del pasado remoto, simplemente las desprecian, proclamando que las FINANZAS no tienen ninguna influencia en el estado de la economía, ni en los precios (o la demanda) de los productos y servicios que reclama la sociedad.

Debemos saber que en cualquier negocio hay al menos dos partes, y ambas deben de ser respetadas. Así se creará un circulo virtuoso de prosperidad y concordia (sin necesidad de imposiciones ni privilegios).